Salud mental y orden

Decimos que la “salud es un estado de bienestar físico, social y psicológico, y no solamente ausencia de enfermedad”. Este concepto es desde lo filosófico es muy coincidente con la razón y el sentido común. Ahora y en el momento hay que conseguirlo en la práctica, ese es el desafío, conseguirlo en la práctica de los días y de todos los días.

Sinceramente para muchos es difícil pensarlo al concepto de salud de manera colectiva, a veces se transforma en solo un objetivo individual: la diferencia entre lo individual y lo colectivo, lo iguala o lo emparda el Estado: la intervención del Estado como representante de un TODO que tiene como meta respetar la ley y desea el orden social productivo.

El desafío de la construcción de la salud mental social es una suma de conductas individuales, que luego se cuentan colectivas, es decir, que la suma de las conductas individuales nos da como resultado la conducta social. La conducta social no siempre está del lado del orden social, es decir, del lado de la ley:“sin ley no hay orden, sin orden no hay salud mental”

Actualmente vivimos acontecimientos individuales que nos preocupan, como por ejemplo, “los que tiran basura en cualquier lado, y producen basureros comunitarios lejos de sus casas”: sujetos sin orden, sin ley, sin salud mental. En esa conducta individual desequilibrada se expresa a su más alto nivel, la no existencia de preocupación por el otro como persona, no existe la preocupación por el otro como ciudadano, no existe la preocupación por el otro como contribuyente, el otro no existe, no está.

Se puede hacer una sociedad organizada y ordenada con conductas individuales donde el otro no existe?, la respuesta es obvia, “NO SE PUEDE HACER NI CONSTRUIR UNA SOCIEDAD CON ORDEN CON LAS CONDUCTAS MENCIONADAS, NO SE PUEDE”

A las reglas claras tenemos que recurrir si queremos una sociedad que produzca en orden, que se desarrolle al borde de la ley, con la ley. No habrá desarrollo social evidente, si la mayoría no piensa en el otro como persona, es imposible pensar en una sociedad competitiva y con reglas claras sin el orden de la ley.

La sociedades organizadas y ordenadas producen satisfactoriamente un producto social, que deja como minorías enfermas a los que tiran la basura sin importar las consecuencias que esa conducta trae, deja como minoría enferma a los que solo sostienen un individualismo tan marcado, que nadie existe al lado, ni atrás, ni adelante, ni arriba ni abajo, no hay nadie, solo YO Y SOLAMENTE YO. Postura desequilibrante y temeraria que hace temblar los objetivos nobles del colectivo organizado que aspira vivir y producir, que aspira el desarrolló y el orden como meta defina al crecimiento.

La Salud Mental es un conjunto de buenas intenciones individuales que tienen como finalidad conseguir un orden basado en la ley con el objetivo de crear organización estructura para el crecimiento sostenido, basado en la igualdad de oportunidades.

La práctica de la reflexión individual nos tiene que favorecer a la construcción del orden social, y conseguir ser cada día mejor, cada día más productivos y no tenerle miedo al desafío del respeto al orden y la ley.

 

Psicólogo Bartolomé Ramírez

M.P 117 M.N 48332

Director Profesional

Consultorio San Javier